El proyecto educativo comienza en la mirada, la observación y la escucha al alumno, tan sencillo y complicado como otorgar a la infancia una forma de crecer en libertad, pero con la contención necesaria para crear seguridad, confianza y proyección humana; se trata de ver la vida desde la perspectiva más sencilla y creer profundamente en el mundo del niño.
Nos caracterizamos por el radical empeño en la búsqueda y en la experimentación, sostenidas por principios básicos de creencia del desarrollo del ser humano.